Donamos 500 € a una mami con una de las historias más tristes que he conocido

Hola, me llamo Mónica Ayuga Pérez, tengo 47 años y soy natural de Barcelona.
Mi familia la conformamos yo, mi hija de 11 años y dos perretes, Dalia y Mic de 6 y 7 años respectivamente y ambos adoptados.

Os cuento nuestra historia.

La primera y gran desgracia ocurrió el 8 de julio del 2016, cuando me encontré a mi marido muerto de un ataque al corazón fulminante, al levantarme por la mañana. Llevaba toda la noche muerto sentado en un escalón en la parte exterior de la casa.
No hace falta decir en que estado me quedé y el verano tan horrible que pasé sin poder asimilar su muerte…sola, desolada, perdida, con un dolor y una angustia insoportables que sin medicación no sé que hubiera hecho.
Tras el verano y cuando mi hija empezó el curso escolar yo me repuse bastante, tenía que luchar por nuestra hija a pesar del enorme dolor.
Así que teniendo en cuenta que no teníamos un sitio donde vivir a largo plazo puesto que la casa de mi marido se la quedaría su ex mujer (ya que es la coprietaria), y con un dinero que mi marido dejó en vida a mi hija para este fin (compra de una vivienda), la prioridad era encontrar un piso donde vivir mi hija, yo y mis perretes y al menos tener un techo seguro bajo el que vivir.
Durante el tiempo en el que buscaba un piso que pudiera comprar (asequible al presupuesto que teníamos), seguíamos viviendo en la casa donde estuvimos viviendo con mi marido los últimos 8 años aproximadamente. Entonces no tenía problemas económicos y podía pagar los recibos (que eran altísimos en la casa), comer, vestir y calzar a mi hija y costear el veterinario en caso necesario, etc.
La ruina económica comenzó con el segundo varapalo.
Un mes antes de mudarnos al piso que ya había comprado y cuando ya me sentía fuerte, optimista y con muchos planes como reciclarme haciendo cursos y buscar trabajo (lo cual ya había intentado hacer cuando a mi hija le diagnostican un síndrome llamado Síndrome del triple X con 4 añitos y por tanto tuve que dedicarme a llevarla a centros de psicología, de logopedia, etc), me diagnostican cáncer de mama.

Sorprendentemente, está noticia no me hundió (creo que aún estaba en shock por la muerte de mi marido ya que habían pasado sólo 10 meses) evidentemente bien no me sentó y por supuesto me asusté (y aun sigo estando asustada).
El caso es que el cáncer fue nuestra ruina económica.
Sin darme tiempo a encontrar un trabajo, sin pensión de viudedad ni orfandad porque mi marido era autónomo y extranjero y por lo visto (me informaron en el Instituto de la Seguridad Social) no cotizó nunca en España, nos quedamos sin ninguna ayuda y tirando del dinero que aún me quedaba.
He picado a todas las puertas y he estado en contacto con Servicios Sociales desde el fallecimiento de mi marido (hace ahora dos años y dos meses) y en enero, sabiendo que entre la operación, la quimioterapia y la radioterapia iba estar sin poder buscar trabajo durante bastante tiempo y que el dinero del que disponíamos para comer, pagar recibos, vestir y calzar a mi hija, etc, iba menguando, solicité la ayuda de la renta garantida, que es como se llama en Cataluña a la renta básica para personas en situación de vulnerabilidad y exclusión social.
Me la denegaron alegando que superaba los ingresos mensuales mínimos para acceder a esa ayuda. Me la denegaron al ver en el extracto bancario de los movimientos que se hicieron en los últimos 12 meses que me pidieron, entre otros documentos, que había una cierta cantidad de dinero, pero no miraron ni que ese dinero había sido utilizado para la compra de una vivienda ni que el resto había sido usado para vivir (mientras me estaba sometiendo a quimioterapia y radioterapia) ni tampoco se molestaron en mirar que no tenía ingresos fijos (bueno ni fijos ni eventuales) o que ya apenas me quedaba dinero.
Hace 5 meses que recurrí y aun estoy esperando respuesta “viviendo” con 0 € al mes!!
Todo lo que hice por evitar que acabásemos precisamente en esta situación (ir a los sitios en busca de documentación que me pedían en las administraciones, papeleo y más papeleo para demostrar que necesitábamos ayuda), no ha servido, de momento, para nada…y ya ha pasado más de un año desde que estoy pidiendo ayuda!!

Pero lo más indignante es que no pido ayuda para mi sino que la persona que más paga las consecuencias de la indiferencia de las ADMINISTRACIONES PÚBLICAS es una niña de 11 AÑOS además con una discapacidad psíquica del 69 % y un grado de dependencia de grado II.

En resumen, estando con tratamientos oncológicos, sin poder buscar trabajo tanto porque no me encontraba en condiciones como por las visitas continuas al hospital, nos quedamos finalmente sin dinero y sin que haya llegado ninguna ayuda por mínima que fuera. De hecho mi hija recibió los 268 Euros por lo de la ley de dependencia tan sólo dos meses, al tercer mes ya no le llegó ya que enviaron carta para nueva revisión al antiguo domicilio y al no recibir respuesta por mi parte ya que yo bastante tenía con los efectos de la quimioterapia y se me olvidó notificar el cambio de dirección en el ayuntamiento del municipio donde vivimos con mi marido, le dejaron de ingresar ese dinero. Ya he vuelto a solicitarlo pero a saber lo que tardarán en volver a ingresarle esa ayuda a mi hija.

Actualmente estoy con rehabilitación del brazo puesto que no solo me extirparon la mama izquierda completamente si no que además me extirparon también 10 ganglios de la axila con lo que el brazo a perdido bastante movilidad.

Con respecto a lo que necesitamos, la que más necesidades tienen son mi hija y mis perretes.
Mi hija necesitará de cara al invierno, al menos pantalones largos deportivos de invierno y camisetas de manga larga (yo se lo compraba todo en el decathlon, lo más básico y barato, es para ir al cole). De talla usa una XL o XXL depende. Necesitará también unas zapatillas de estar por casa de invierno y unas zapatillas deportivas del nº 40 con velcro (ella no sabe atarse los cordones, en el decathlon es donde siempre se las he comprado).
Lo que necesita para ahora son braguitas, que no se las puedo comprar. Aunque tengan elastano, que ahora prácticamente toda la ropa interior lo llevan pero al menos la parte Protectora de la zona íntima tiene que ser de algodón ya que es propensa a infección vaginal.
Por suerte los abrigos del invierno pasado le valen para este año.
Tampoco le he podido comprar botas de agua que no tiene.
De material escolar no necesita nada. Ella va a un colegio de educación especial y entra en la cuota mensual que hay que pagar (aunque ahora mismo no puedo pagarla) y mochila tiene.

Lo que necesito para mis perretes: Pienso de momento tengo ya que una asociación de mi municipio me hizo una donación de varios sacos. Lo que si necesitan urgentemente sobretodo Dalia que tiene leishmania, es que se les hagan analíticas y bueno, no sé cuando les toca la vacuna anual.
Y ya a partir de las analíticas pues la medicación que se precise en caso necesario.

No sé si me dejo algo por decir y\o aclarar.

Toda la documentación os la enviaré mañana. Quería haberlo hecho ayer pero al final no me dio tiempo y hoy la copisteria está cerrada por la fiesta de Cataluña.

He intentado resumir lo que he podido todo pero también quería que supierais lo que hemos pasado tanto mi hija como yo y nuestros perretes…los pobres!! Dalia tuvo que estar 10 días en una residencia cuando yo estaba en el hospital porque no quería salir a la calle!! Tenía miedo a las escaleras, acostumbrada desde lo 6 meses a vivir en una casa…veía muy raro el que hubiese tantas escaleras!!

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